Adrián Ravier, el reemplazante de Manuel Adorni, quedó en el centro de la polémica tras una desafortunada frase sobre los tarifazos y la necesidad de “abrigarse más”.
La frase de la discordia: “Abrigarse más”
El debut de Adrián Ravier como nuevo vocero presidencial en la Casa Rosada no fue el esperado. Durante su primera conferencia de prensa oficial ante los periodistas acreditados, el funcionario intentó defender los fuertes aumentos en las tarifas de los servicios públicos (luz y gas) implementados por el gobierno de Javier Milei.
Sin embargo, en su argumentación pronunció lo que él mismo calificaría más tarde como “una frase poco feliz”, sugiriendo que, ante las dificultades para pagar la calefacción, la solución para la población era simplemente “abrigarse más”.
La reacción de la oposición y de los usuarios en redes sociales fue inmediata, lo que obligó al flamante vocero a ensayar una disculpa y una compleja aclaración pocas horas después de su estreno en el cargo.
Las disculpas y el intento de aclaración
Con el objetivo de contener el costo político y mediático del exabrupto, Ravier brindó declaraciones posteriores para contextualizar sus dichos y pedir disculpas a la ciudadanía:
“Este Gobierno cuida a los sectores más vulnerables. Sostiene los planes sociales. No le estamos diciendo al que realmente no puede pagar el gas: ‘Arreglate, abrigate’. No era ese el mensaje en el contexto del que veníamos hablando”, aseguró el vocero.
Asimismo, intentó retomar la línea económica oficial explicando que “los subsidios se retiraron para ciertos sectores de ingresos medios-altos, ya que el populismo los había extendido a quienes no los necesitaban”, e insistió en que el país se encuentra en los inicios de un proceso de “expansión económica”.
La sombra del “caso Adorni”
Además de lidiar con su propio traspié discursivo, Ravier debió enfrentar un duro cuestionamiento de la prensa sobre la salida de su predecesor, Manuel Adorni, exvocero y exjefe de Gabinete, quien renunció acorralado por una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito.
Durante la rueda de prensa, Ravier intentó blindar a la gestión de Milei con las siguientes definiciones:
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Definió la salida de Adorni como una “decisión personal” para poder afrontar el proceso judicial desde el llano.
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Evitó confirmar si el Gobierno iniciará una investigación interna sobre los gastos sospechosos atribuidos a Adorni (como las compras de electrodomésticos en efectivo a través de secretarias en la Casa Rosada).
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Minimizó las quejas por las nuevas restricciones a la libre circulación de la prensa dentro de la Casa de Gobierno, afirmando que “no es normal que los periodistas deambulen libremente por los pasillos del Poder Ejecutivo en ninguna parte del mundo”.
Un debut con alta tensión para el hombre elegido por el Presidente para pilotear la comunicación oficial en un escenario de fuerte ajuste y conflicto político.
